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Unidad de Igualdad y Diversidad tiene nueva encargada en el Campus Santiago

*Doctora Karin Berlien señala que sus objetivos son generar acciones que promuevan el respeto y el buen trato, y promover la igualdad de género para los tres estamentos. Asimismo, analiza situación de la mujer en la actual contingencia.

Generar acciones que promuevan el respeto y el buen trato, así como promover la igualdad de género, en relación a las condiciones en el desempeño para los tres estamentos, son los objetivos principales de la nueva encargada de la Unidad de Igualdad y Diversidad en el Campus Santiago de la Universidad de Valparaíso, profesora Karon Berlien Araos.

Doctora en Ciencias Económicas por la Universidad de Grenoble, Francia, Karin Berlien es profesora de la Escuela de Ingeniería Comercial, perteneciente a la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas. Recientemente asumida en el cargo, destaca que “actualmente el Campus Santiago acoge en torno a mil 400 personas (estudiantes, funcionarias/os y académicas/os), que forman parte de cinco carreras, de dos facultades de nuestra Universidad; por lo tanto, formamos una comunidad compleja y diversa, cuyo sello se aloja en la experiencia de la vida universitaria, ya que la casona y sus patios invitan a la comunidad a cohabitar el espacio universitario”.

Desafíos del escenario virtual

En cuanto a los objetivos y tareas de la Unidad de Igualdad y Diversidad, Karin Berlien señala que “a la fecha, el Campus ha sido parte del levantamiento del diagnóstico institucional; ha alcanzado la difusión y puesta en operación del ‘Reglamento sobre normas de conducta ante situaciones de acoso u hostigamiento sexista’, así como el año pasado participó generando discusiones triestamentales para la mejora de este; también cuenta con el apoyo de la psicóloga Camila Muñoz para atención a víctimas, y anualmente ha generado una planificación de trabajo triestamental para la prevención de situaciones de acoso u hostigamiento sexual o sexista”.

Destaca que “yo he sido parte de todos estos procesos, y hoy el desafío tiene que ver con cómo hacemos Universidad en un escenario virtual, lo cual tiene ventajas ‒ubicuidad y mayor libertad para la administración del tiempo debido a las cargas de trabajo asincrónicas‒, al mismo tiempo que genera alta exposición y rápida difusión de situaciones de acoso o cyber bullying, que en algunos casos pueden estar encubiertas de anonimato”.

En este sentido, subraya, “generar acciones que nos permitan sensibilizar a la comunidad respecto al manejo de las redes sociales, como de las diferentes plataformas de trabajo virtual colectivo, es nuestro desafío en estos tiempos. Asimismo, lo es visibilizar las diferencias genderizadas en las cargas de trabajo doméstico y de cuidados, y cómo deben coexistir estas con las tareas académicas, para generar en un futuro políticas universitarias que permitan disminuir las brechas producto de estas”.

Coordinación

En cuanto a la coordinación de la Unidad de Igualdad y Diversidad en Valparaíso y los Campus Santiago y San Felipe, indica la profesora Berlien que “la Unidad es un equipo en el que siempre hemos trabajado colaborativamente, liderado por Daniela Marzi, y que se despliega en los diferentes territorios en Valparaíso, Viña, Santiago o San Felipe, y que al mismo tiempo también nos vinculamos con otros actores locales, como Prodemu, por ejemplo”.

Las mujeres en la crisis

Consultada por su visión, como economista feminista, de la situación actual en Chile, con un estallido social interrumpido por una pandemia, con desigualdades que se hacen muy evidentes y una alta preocupación gubernamental por la economía la doctora Karin Berlien señala: “Actualmente la situación del confinamiento en los hogares se ve amplificada por las condiciones socioeconómicas que preexisten en Chile, quedando en evidencia la desigualdad de ingresos y del acceso a la tierra, la precariedad de los trabajos remunerados, la mercantilización de los bienes comunes y la privatización de los bienes públicos. Este cóctel se traduce en que los hogares y sus comunidades tienen menor acceso a las condiciones básicas para la subsistencia: al alimento, al agua, la salud y la vivienda. En este escenario son las mujeres, como principales cuidadoras, quienes se ven más expuestas a sufrir producto del hambre, como también por la violencia machista”.

Asimismo, prosigue, “también somos las mujeres quienes vemos duplicadas o triplicadas nuestras cargas de trabajo al interior del hogar, particularmente para aquellas que somos madres de hijas/os pequeños/as, preescolares o en edad escolar, debiendo asumir los cuidados, la formación escolar y el teletrabajo remunerado, cuando este es una posibilidad. Además de las mujeres, también son las personas identificadas fuera de la heteronorma ‒por su diversidad en la orientación sexual, identidad y/o expresión de género‒ quienes también pueden verse expuestas a mayor discriminación, en sus hogares o en el acceso a la salud”.
 
Sin embargo, destaca la académica, “para hacer frente colectivamente a  las restricciones económicas, también son las mujeres quienes mayoritariamente dinamizan espacios de solidaridad, y hoy se puede observar cómo están reapareciendo  organizaciones de la economía popular, como las ollas comunes, canastas solidarias, los ‘comprando juntos’, a la vez que otros espacios más institucionalizados, como las cooperativas de abastecimiento o consumo, mesas de trueque o de donaciones, programas de huertas urbanas y acciones para el cuidado e intercambio de semillas, entre otros. Diferentes formas de hacer economía y que ponen el acento en la reproducción de la vida”.

Concluye Karin Berlien que “sin duda este tiempo, desde octubre y resonando luego de la crisis sanitaria y económica que prevemos se puede profundizar postpandemia, debe invitarnos a la reflexión-acción. A colectivamente hacer propuestas sobre el rol que creemos debe tener el Estado, en su relación con la economía, la naturaleza, los Derechos Humanos y de equidad de género. Sin duda nos deja un desafío para nuestra Universidad pública y laica, más aún en vistas a la nueva carta constitucional”.

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